LocaMente: ¡Una primera cita se convierte en una locura!

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LocaMente: ¡Una primera cita se convierte en una locura!

La nueva película de Paolo Genovese convierte los pensamientos, inseguridades y deseos de una pareja en personajes de carne y hueso. El resultado es una comedia romántica ágil, divertida y bastante reconocible, aunque no completamente libre de fórmulas conocidas.

¿Qué pasa realmente por nuestra cabeza cuando tenemos una primera cita? Mientras intentamos parecer seguros, interesantes y espontáneos, probablemente estamos pensando demasiado. ¿Le gusté? ¿Estará aburrida? ¿Debería besarla? ¿Habré hablado demasiado? ¿Será demasiado pronto? LocaMente toma precisamente ese caos mental y lo convierte en el escenario principal de su historia.

Dirigida por Paolo Genovese, responsable de Perfectos desconocidos, la película sigue a Piero y Lara durante su primera cita. Mientras ambos intentan conocerse, dentro de sus cabezas se desarrolla otra historia: distintas facetas de sus personalidades toman forma, discuten, se contradicen y tratan de decidir qué hacer. La propia distribuidora la presenta como una suerte de IntensaMente para adultos, aunque la comparación tiene sus límites: aquí no estamos frente a emociones personificadas, sino ante diferentes rasgos y voces de la personalidad.

Y ahí está precisamente el principal acierto de la película.

Genovese consigue transformar algo tan cotidiano como una conversación entre dos personas en una especie de partido interno. Lo que vemos que Piero y Lara dicen no siempre coincide con lo que realmente están pensando. Esa diferencia genera buena parte del humor y, al mismo tiempo, permite que el espectador se reconozca en situaciones que probablemente ha vivido.

La película funciona especialmente bien cuando deja de intentar ser una gran reflexión sobre el amor y simplemente observa nuestras contradicciones. Porque todos, en mayor o menor medida, tenemos una versión de nosotros mismos que quiere actuar de determinada manera y otra que inmediatamente comienza a sabotearla.

La crítica italiana ha valorado precisamente ese mecanismo. Vanity Fair destaca la capacidad de la película para mostrar simultáneamente lo que los protagonistas hacen y lo que piensan, mientras que Ciak Magazine considera que una premisa que parecía especialmente difícil de llevar a la pantalla termina funcionando gracias a la combinación entre guion, puesta en escena y actuaciones. (Vanity Fair)

Y el reparto es fundamental.

Pilar Fogliati y Edoardo Leo sostienen la historia como Piero y Lara, mientras que actores como Marco Giallini, Claudio Santamaria, Rocco Papaleo, Maurizio Lastrico, Emanuela Fanelli, Maria Chiara Giannetta, Claudia Pandolfi y Vittoria Puccini representan las distintas voces que compiten dentro de sus cabezas. El resultado es un elenco coral que consigue que el recurso visual no termine pareciendo simplemente un truco.

De hecho, una de las mayores virtudes de LocaMente es que entiende que la comedia no necesita necesariamente caer en el exceso. Wired Italia destaca que Genovese encuentra aquí una de las estructuras que mejor se adaptan a su cine: un espacio reducido, un grupo de personajes muy definidos y enfrentamientos verbales que van aumentando progresivamente. (Wired Italy)

Pero la película tampoco es perfecta.

La comparación con IntensaMente es inevitable y puede jugarle en contra. Aunque conceptualmente existen diferencias importantes, el mecanismo de convertir lo que ocurre dentro de la mente en personajes visibles resulta suficientemente familiar como para que parte de la sorpresa desaparezca. Algunas críticas también consideran que Genovese vuelve a apoyarse demasiado en fórmulas que ya le han funcionado anteriormente, especialmente las asociadas a Perfectos desconocidos. (Wired Italy)

Ahí aparece la principal discusión en torno a LocaMente: ¿estamos ante una idea realmente original o ante una fórmula conocida presentada de una manera suficientemente atractiva?

Probablemente la respuesta esté en un punto intermedio.

La película no pretende reinventar la comedia romántica. Su mayor mérito está en encontrar una forma entretenida de hablar de algo universal: nuestras inseguridades frente a otra persona. Y lo hace con suficiente ritmo, humor y humanidad como para que el espectador termine identificándose con más de uno de los personajes que aparecen en esas dos cabezas.

También hay algo especialmente interesante en su propuesta: mientras Piero y Lara intentan descubrir quién es realmente el otro, nosotros tenemos acceso privilegiado a aquello que ninguno de los dos puede escuchar. Sabemos sus dudas, sus deseos y sus miedos. Y eso transforma una cita aparentemente sencilla en una historia sobre cuánto de nosotros mismos mostramos cuando queremos gustarle a alguien.

LocaMente es, finalmente, una película sobre la dificultad de ser espontáneo cuando nos importa demasiado el resultado.

Quizás por eso funciona.

Porque detrás de todas esas voces, discusiones y estrategias hay una idea bastante sencilla: cuando conocemos a alguien que realmente nos interesa, nuestra mente puede convertirse en nuestro peor enemigo.

Veredicto: 4/5.

Una comedia romántica inteligente, entretenida y muy bien actuada. Su premisa puede resultar familiar y en algunos momentos se nota demasiado la fórmula de Genovese, pero el resultado consigue equilibrar humor, romance y una mirada bastante certera sobre las inseguridades que aparecen cuando dos desconocidos intentan dejar de serlo.